Amistad, diversión y cariño se unieron para crear memorias imborrables
Del 30 de junio al 4 de julio, 17 niños vivieron una semana inolvidable en nuestro campamento urbano, un espacio diseñado para que la diversión, el aprendizaje y la convivencia fueran protagonistas cada día. Desde el primer momento, la ilusión se reflejaba en sus rostros mientras participaban en juegos, actividades creativas y dinámicas al aire libre que llenaron de energía cada jornada. Exploramos parques, descubrimos nuevos lugares y, lo más importante, nos convertimos en un gran equipo donde la amistad y el compañerismo fueron creciendo de manera natural.
Detrás de cada sonrisa y cada momento especial estuvieron 13 voluntarios excepcionales que, con paciencia, entrega y cariño, acompañaron a los pequeños en cada actividad. Su dedicación permitió que cada día se transformara en una nueva aventura. Entre todas, una de las experiencias más esperadas y disfrutadas fue la visita al parque acuático, donde el entusiasmo, las risas y la emoción hicieron que el día se convirtiera en uno de los recuerdos más memorables del campamento.
La semana culminó con un emotivo acto en el que reconocimos a cada niño, no solo por su participación activa, sino también por el entusiasmo y la alegría que aportaron al grupo. Este gesto simbolizó el verdadero espíritu del campamento: valorar a cada niño como alguien único y especial, capaz de aportar algo importante a los demás.
En definitiva, este campamento urbano fue mucho más que unos días de juegos y diversión. Fue un espacio donde se sembraron valores, se fortalecieron vínculos y se crearon recuerdos que acompañarán a estos niños en su camino. Agradecemos sinceramente a Coca-Cola, a Centro de Vida Cristiana Alicante por cedernos su espacio, y a CaixaBank por su valioso apoyo en la ejecución de este proyecto. Gracias a su colaboración, hicimos posible una semana llena de aprendizaje, alegría y momentos inolvidables.








